| Leer ayuda a vivir
Los profesionales no
leen, pero es porque de jóvenes, como dije antes, no se formó en
ellos la pasión por la lectura, que es una hermosa y noble pasión
sustentada en un hábito y por el refinamiento del espíritu. No
pienso que es el mismo ajetreo de la profesión el que aleja de la
lectura, ni creo, como Faguet (s.f.), que uno de los principales
enemigos de la lectura es la vida misma y todo lo que hace a ésta
agitada y violenta, como las grandes pasiones, las enconadas luchas
políticas y sociales, porque según este autor el hombre que lee no
tiene pasiones, ni siquiera la pasión de su oficio. Y no suscribo la
afirmación de Faguet, porque la historia está llena de casos que la
contradicen. Ha habido y hay grandes apasionados lectores de una vida
agitada, de tremendas pasiones políticas, de hombres de lucha, en
quienes por la acción que desarrollan, podría estar justificado que
no se entregaran a la lectura, y que, sin embargo, reservan o
reservaron para esta frecuentes e importantes momentos, no por
fastidio sino por necesidad de una tregua en sus afanes y de ponerse
en contacto con otros pensamientos que corroboren los suyos o los
combatan.
Uno de estos hombres fue
Bolívar, apasionado por la libertad, entregado a una lucha sin pausa
para conquistarla, y que, no obstante –se desprende de las
afirmaciones de su biógrafo Luis Perú de Lacroix– leía con
deleite prosa y versos; tenía como autor favorito a Voltaire,
conocía los principales autores franceses, ingleses e italianos de
su época y era muy versado en la literatura española, conocimientos
que aprovechaba en sus citas de memoria.
(…)
Vivir, sin duda, es más
importante que leer, pero leer ayuda a vivir a plenitud, contribuye a
hacer la vida más hermosa, más amplia, más generosa. Leer es
también una de vivir, cuando de las lecturas extraemos las ideas que
auxilian nuestra acción y que, enriqueciendo nuestra experiencia, la
hacen más eficaz y más valiosa.
Es necesario decir a los
jóvenes que precisan vivir, vivir a plenitud la época en la que han
nacido, pero sin olvidar que en los libros estimulantes se encuentra
ideas para una vida más rica y más llena de contenido humano.
Luis Beltrán Prieto Figueroa |